Inspirada por su hija Liv y su amor por el pickleball, Joy creó un torneo anual para apoyar a Cure JM. Lo que comenzó como una simple idea se ha convertido en una recaudación de fondos impulsada por la comunidad que ahora entra en su tercer año. En la siguiente entrevista, Joy reflexiona sobre lo que inspiró el evento, cómo ha evolucionado y los momentos que siguen destacando.
¿Qué te inspiró a organizar un torneo de pickleball para Cure JM?
La idea de organizar un torneo de pickleball nos surgió de forma muy natural, ya que ya jugábamos al pickleball por diversión y, allá donde íbamos, siempre había mucha gente jugando. Cada nuevo lugar nos permitía conocer a gente nueva y todos disfrutaban genuinamente del juego.
La lucha de Livy siempre está presente en nuestras mentes, al igual que la recaudación de fondos para Cure JM. Cuando empezaron a surgir los torneos de pickleball, nos pareció la combinación perfecta. Era una oportunidad para pasar tiempo con amigos, conocer gente nueva, jugar al pickleball y apoyar nuestra causa, todo al mismo tiempo.
¿Cómo fue el evento desde tu punto de vista?
Estamos entrando en nuestro tercer año organizando el torneo. El primer año fue un poco estresante, pero al final resultó ser una experiencia increíble. Nuestros amigos, familiares y comunidad acudieron para apoyar a Livy, nuestra lucha y nuestra recaudación de fondos.
En nuestro segundo año, contamos con muchos participantes que repitieron y también con muchas caras nuevas. Con música, comida y mucha energía, se convirtió en un día muy divertido y memorable para todos los que participaron. Desafortunadamente, hubo otro torneo en la zona que tuvo que reprogramarse para ese día debido al clima, lo que nos perjudicó un poco.
¿Qué momentos te llamaron la atención a ti o a los participantes?
Al comenzar el torneo, reuní a todos los participantes y les conté brevemente la historia de Livy y Cure JM. Como saben, la lucha de Livy, como la de tantos otros, ha sido increíblemente difícil. A lo largo del día, los participantes se acercaron a nosotros y nos dijeron que, al verla ahora, no tenían ni idea de todo lo que había pasado. Muchos nos dijeron lo agradecidos que estaban de estar allí y lo felices que se sentían de poder apoyarla a ella y a la causa.


